Siempre me gustó el desierto. Nos sentamos en una duna de arena. No vemos nada. No oímos nada. Y sin embargo algo irradía en silencio...
Antoine de saint - Exupery
El desierto de Marruecos, no responde a la imagen clásica de desierto de grandes dunas (aunque algunas hay) pero, pese a ello, es un lugar de una belleza evocadora que transformará la forma de ver el mundo de cualquier viajero que lo recorra en coche, autobús o, para los más aventureros, a pié o en bicicleta. El valle del Draa, el defiladero del Todra o las dunas de Merzouga no dejarán indiferente a nadie y la posibilidad de pernoctar en magníficas casbahs tradicionales con vistas a un verde palmeral completará una experiencia inolvidable.

Las Gargantas de Todra y Dades, son las “estrellas” de las gargantas que dan paso al desierto, lo cierto es que el Atlas, está repleto de ese tipo de fallas, estas, Todra y Dades, aparte de las más conocidas, también las más turísticas, son realmente impresionantes.

Valle de Dades, gargantas a dejar sin aliento!
Valle de Todgha
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